El pasado mes de mayo, el Dr. Tamir Wardany participó en uno de los destacados webinars organizados por Osteogenics, titulado “El árbol de decisión para la preservación de la cresta alveolar: Tratamiento de diversas afecciones del alveolo post-extracción para optimizar el volumen y la calidad ósea con vistas a la preparación del lecho implantario”.
El doctor ofrece una visión profunda y basada en el árbol de decisión frente la preservación de la cresta alveolar, optimizando los cuidados post-extracción y el éxito de los implantes.
Los puntos clave de la formación incluyeron:
- Reconocer por qué la cavidad alveolar es biológicamente inestable tras la extracción y cómo enfocar la preservación como formación ósea guiada: El doctor propone este cambio de paradigma (formación en lugar de preservación) debido a que siempre ocurrirá cierto grado de reabsorción. Para optimizar la regeneración, destaca el uso de aloinjertos combinados (70% mineralizado / 30% desmineralizado) para maximizar el hueso vital, y la selección inteligente de membranas: dPTFE (no reabsorbibles) para mantener el espacio en alvéolos grandes o con defectos, y matrices de colágeno (reabsorbibles) en el sector anterior para lograr una rápida epitelización secundaria.
- Evaluar los riesgos específicos de cada zona (mandibular y maxilar) que diferencian un caso rutinario de uno de alto riesgo:
- En el sector anterior, advierte sobre el riesgo estético de los implantes inmediatos si la tabla vestibular es fina, favoreciendo la colocación temprana a las 6 semanas con injerto laminado.
- En molares inferiores, resalta la importancia crucial de mantener el tabique interradicular para asegurar el contacto del implante con hueso nativo.
- En el maxilar posterior, explica cómo las raíces que protruyen en el seno maxilar aceleran la reabsorción vertical, recomendando el uso de xenoinjertos apicales o factores de crecimiento para mitigar el colapso.
- Seleccionar y ejecutar estrategias de injerto y barrera que aseguren el éxito del implante a largo plazo, no solo su supervivencia: En casos con pérdida de la pared vestibular, detalló el uso exitoso de una técnica de doble membrana (colágeno reticulado + dPTFE) combinada con el uso de hueso autólogo (raspado) como un potente acelerador biológico. Asimismo, subrayó que en casos complejos la clave del éxito radica en prolongar el tiempo de maduración del hueso (esperando de 5 a 7 meses).