Elevación de seno

Una elevación de seno (también conocida como elevación sinusal, injerto sinusal, aumento de seno, etc.) es una intervención realizada con mucha frecuencia para conseguir hueso adicional con objetivo de colocar implantes en el maxilar posterior. En la mayoría de las personas, el seno maxilar se encuentra muy próximo a las raíces de los premolares y molares. En este procedimiento, en vez de realizar un aumento de cresta, se sacrifica una parte del espacio del seno maxilar para utilizarlo para dar sostén a los implantes.
Se puede llevar a cabo una elevación de seno en zonas en las que ya no hay dientes o en el momento de la extracción. El seno se puede elevar a través de una ventana lateral o con la técnica transalveolar o transcrestal, menos invasiva (por ejemplo, con la técnica de Summers) – la elección es del clínico. Existen métodos nuevos, que recurren a instrumentos especiales y globos, pero son aplicados con menos frecuencia.
Técnica ventana lateral
Al realizar la elevación de seno con la técnica de ventana lateral, por ejemplo, se empieza haciendo una incisión en la región a aumentar. Se despega un colgajo para ofrecerle al cirujano acceso a la ventana lateral del seno. Se abre una ventana en el hueso, bien con instrumental rotatorio o piezoeléctrico. Esto expondrá la membrana de Schneider, la mucosa que reviste el seno maxilar. Mediante una instrumentación cuidadosa, la membrana es despegada de la cara interna de la cavidad sinusal. Un despegamiento adicional la separa de la parte inferior del seno maxilar, manteniéndola intacta. Ahora, el espacio que se acaba de crear puede ser injertado con un material de relleno óseo. Tras su integración, habrá suficiente hueso disponible para la colocación del implante.
Técnica transalveolar
Cuando la elevación de seno es realizada mediante la técnica transalveolar (es decir, la técnica de Summers), se fractura el suelo del seno (a través de la cresta ósea) y se despega cuidadosamente la membrana de Schneider para crear espacio para el material de injerto óseo (en caso de necesidad). La cantidad de espacio que se crea es pequeña en comparación con la técnica de ventana lateral y la visión directa y el control de la membrana están limitados.
Mientras que la decisión sobre la técnica a utilizar depende de cada clínico, hay que tomar en consideración varios factores antes de cualquier elevación de seno. Es necesario analizar la existencia de enfermedades concomitantes, anatomías sinusales irregulares, septos, infecciones y signos de patología sinusal mediante una exploración clínica y radiográfica. En una de cada tres elevaciones de seno habrá presencia de septos en el seno, que complicarán la cirugía si no han sido detectados con anterioridad. La patología sinusal puede requerir tener que consultar con un otorrinolaringólogo. La salud general del paciente es un factor a tomar en consideración a cualquier edad.