Bolsas periodontales

La bolsa periodontal es el espacio entre la encía y el diente que se profundiza a medida que se acumulan las bacterias debajo de la encía y se forma la placa subgingival provocando la destrucción del hueso de soporte y el agravamiento de la enfermedad periodontal.
La gingivitis y la periodontitis son infecciones bacterianas caracterizadas por la presencia de inflamación y destrucción tisular. La destrucción es reversible en el caso de la gingivitis, pero irreversible en el caso de la periodontitis. Una vez el infiltrado inflamatorio se extiende al compartimiento apical o periodonto de sostén, tienen lugar algunos cambios fundamentales.
El más importante, porque es el que caracteriza a la periodontitis, resulta ser el abandono por parte del epitelio de inserción de la zona de la línea amelo cementaría, y su migración en dirección apical. El epitelio de inserción se adhiere a la raíz al destruirse a ese nivel el ligamento periodontal. También se destruye el hueso alveolar, de manera que ese espacio es ocupado por el tejido blando gingival inflamado, que constituye la parte interna de la pared blanda de lo que se denomina bolsa periodontal, cuyos límites son, por lo tanto, el margen gingival (coronalmente) y el epitelio de inserción (apicalmente).
Composición de la bolsa periodontal
La pared blanda de la bolsa periodontal está constituida por una parte interna formada por la profundización patológica del surco gingival, al desplazarse apicalmente el epitelio de inserción y por una parte externa formada por el epitelio queratinizado de la encía, aunque si la destrucción ósea es apical a la línea mucogingival, también por la mucosa alveolar. La pared dura de La bolsa periodontal, por su parte, está formada por la superficie del diente. Si en este momento se trata la periodontitis, eliminando la infección, se detiene el avance de la enfermedad pero no se recupera el soporte perdido durante el período en el que La periodontitis estaba activa.
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es controlar la infección. La cantidad y los tipos de tratamientos pueden variar dependiendo de hasta dónde se ha extendido la enfermedad de las encías. Cualquier tipo de tratamiento requiere que el paciente continúe con un buen cuidado diario de los dientes en su casa. El médico también le puede sugerir que cambie ciertos comportamientos (por ejemplo, que deje de fumar), como una forma de mejorar los resultados del tratamiento.